Cómo estudiar para el examen de militar trabajando en una unidad
Estudiar mientras sirves en una unidad significa guardias, ejercicios, desplazamientos y semanas en las que no controlas tu horario. Por eso el plan que funciona no es el de estudiar muchas horas, sino el de estudiar con constancia y adaptarlo a tu servicio.
Planifica por semanas, no por días
Tu horario cambia, así que un plan de "dos horas cada tarde" se rompe a la primera guardia. Es mejor fijar un objetivo semanal, por ejemplo cubrir un tema y hacer un test de ese tema, y repartirlo según lo que puedas cada día. Si una semana no llegas, la siguiente se recupera sin culpa.
Aprovecha los huecos cortos
Las sesiones de veinte o treinta minutos funcionan si son concretas: un bloque de preguntas de un solo tema, un repaso de lo que fallaste el día anterior o escuchar un tema en el trayecto. Para esto sirve tener el temario en el móvil y poder hacer tests por tema sin ordenador.
Alterna estudio y práctica
Leer un tema no basta. Después de cada uno, haz preguntas de ese tema el mismo día o al siguiente y repasa los fallos antes de pasar al siguiente. Cada fallo que entiendes te cuesta menos que repetirlo en el examen.
Reserva las semanas de simulacro
En las semanas finales deja de aprender temas nuevos y haz exámenes completos con cronómetro, para acostumbrarte al ritmo y a decidir qué preguntas dejar en blanco. Si el examen es de 100 preguntas en 120 minutos, entrenar con ese formato se nota.
Cuida el descanso y la parte física
Las pruebas físicas también puntúan o eliminan, así que no sacrifiques tu entrenamiento por estudiar más. Una semana con buen descanso rinde más que otra de estudio con sueño recortado.
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